
Cuando éramos más chicos, mi hermana mayor y yo nos quejábamos de cómo siempre nos daban dos órdenes distintas. "Limpia tu cuarto", decía mi mamá; y a los pocos minutos de haber comenzado mi papá se asomaba y decía "barre la sala". Las respuestas de mi hermana y la mía siempre eran las mismas: "mamá/papá me dijo que hiciera otra cosa".
Nunca entendí porqué siempre nos hacían eso. Es raro que dos personas que suelen estar de acuerdo políticamente y llevan viviendo juntos no sé cuántos años, sean incapaces de ponerse de acuerdo para cosas tan triviales como las obligaciones de los hijos.
También (supongo que eso es más común en muchas familias) solían generar bandos encontrados; entre quienes querían ir a ver a la abuelita materna o a los abuelos paternos, entre quienes querían ir a la fiesta de alguna prima o entre quienes querían quedarse en casa, y demás fruslerías.
Quizás en parte es por ello que me enterco en no responder cuando algún fulano intenta hacerme elegir entre dos tonterías (refrescos, celulares, partidos políticos, personas, filósofos...). Quizás también a eso se deba que, por otra parte, sea tan indeciso.
Otra consecuencia afable tiene el que haya crecido en un ambiente así. Puesto que mi entusiasmo por estas fechas es casi nulo, la depresión de tener una "familia disfuncional" no me invade cuando mis padres se disponen a hacer una cena de navidad POR SEPARADO ¡en la misma casa y con los mismos invitados (mis hermanas y yo)!
Año tras año confirmo que mi familia es totalmente rara. En estas "fechas para recordar" lo único que he recordado es que, cuando están de bronca, a mis padres les da por hacernos actuar a mis hermanas y a mí como esquizofrénicos.
3 comentarios:
Reí mil cuando hablas de alguien que te hace elegir entre dos tonterías y pones como ejemplos a personas y a filósofos.
Por cierto, a mí me pasa lo contrario. Tengo una compulsión por tener una opinión y una preferencia en un montón de cosas (entre más trivial el asunto, mejor). De hecho a veces tomo partido sin saber nada y sólo a la mitad de la discusión se me va ocurriendo cómo defender la postura.
Porque, claro, que no sea política porque ahí sí ¡qué flojera!
Nótese que me abstuve de hacer el comentario obligado: "¿por eso no te decides si te gustan las mujeres o los hombres?"
Me parece que lo que pasa en tu caso es que lo haces como un juego y cuando haces las cosas por pura diversión es distinto a cuando te exigen participar en algo. En ese caso a mí me pasa como a ti con la política.
Creo que al no comentar lo segundo demuestras que tienes sentimientos después de todo, jeje. Aunque lo hubieras podido hacer, eres el único lector de este blog (debería de pensar en cambiar el título).
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